Dime qué edad tienes y te diré quién eres

Dime qué edad tienes y te diré quién eres.

La piel atraviesa un viaje fascinante a medida que envejecemos. Veamos cómo evoluciona y cómo podemos cuidarla adecuadamente.

  1. Cambios en la Piel a lo Largo de los Años
  • Disminución del Colágeno y la Elastina: A partir de los 20 años, perdemos aproximadamente un 1% de producción de colágeno por año. Esto conlleva a una disminución en la firmeza y elasticidad de la piel.
  • Renovación Celular más lenta: Con la edad, el proceso de renovación celular disminuye, mientras en la juventud este proceso toma cerca de 28 días, en personas mayores puede durar hasta 50 días.
  • Menos producción de sebo: La producción de sebo tiende a disminuir, especialmente después de la menopausia, lo que resulta en piel más seca y menos hidratada.
  • Disminución de la capacidad de retener humedad: Un estudio en el Journal of the American Academy of Dermatology muestra que la cantidad de glicosaminoglicanos, que ayudan a retener agua en la piel, disminuye con la edad.
  1. Estrategias de Cuidado según la edad
  • Niñez

Hay un producto de cuidado de la piel que nos acompañará durante toda nuestra vida – El protector solar –

Los expertos recomiendan que los bebes mayores de 6 meses de edad siempre deben usar un protector solar de amplio espectro (es decir que proteja contra los rayos UVA y UVB), mientras que los bebes menores de 6 meses no deberían exponerse al sol.

Considere que los niños permanecen más tiempo al aire libre que los adultos y están expuestos tres veces más a la radiación ultravioleta.

  • Adolescencia

Recordemos que hay adolescencia temprana (entre 10 y 13 años), adolescencia media (entre 14 y 17 años) y adolescencia tardía (de 18 a los 21 aprox.)

Por lo general los episodios de acné o problemas en la piel por cambios hormonales ocurren en la adolescencia media, en la misma etapa en la que se despierta el interés por las relaciones románticas y por ende la apariencia física se convierte en un tema importante.

Muchos adolescentes empeoran su acné por malos hábitos o por la total ausencia de una rutina básica de skincare; Sin embargo, cualquiera que sea la razón por la que un adolescente experimenta acné, lo ideal es consultar con un dermatologo para dar inicio al tratamiento adecuado de manera oportuna.

Si por el contrario eres uno de esos adolescentes con la fortuna de tener una piel sana y fuerte, tu rutina debe concentrarse en 3 simples pasos: Limpiador, Hidratante y Protector solar.

Los adolescentes tardíos, después de los 18 años que tengan textura en la piel o manchas post acné pueden introducir exfoliantes químicos delicados e ingredientes antioxidantes que promuevan la luminosidad en la piel.

  • Los 20’s

En esta etapa todavía se puede mantener una rutina bien minimalista, a menos que la piel requiera cuidados especiales.

La piel tiene un buen ritmo de cambio celular así que la exfoliación es opcional.

Los ingredientes activos también son opcionales, pero es muy recomendable incorporar antioxidantes de manera permanente tanto en la rutina de skincare como en la dieta como pasos preventivos ante el proceso natural de envejecimiento y la oxidación.

Se debe tener en cuenta que en la segunda mitad de los 20´s ya la piel es considerada madura

  • Los 30’s

Ya en esta edad los antioxidantes deben ser activos regulares en la rutina de skincare.

La exfoliación ya no es tan opcional porque la piel ha perdido velocidad en reemplazar las células muertas y tiende a verse opaca, sin vida, las manchas se quedan más tiempo, etc., así que lo ideal es incorporar exfoliación una vez por semana e incluso dos veces por semana según se requiera.

Además, se empieza a perder firmeza y aparecen las líneas de expresión por lo que se recomienda incrementar el uso de sueros hidratantes e incluir péptidos anti-edad o retinoides bajo la supervisión de un dermatólogo.

En esta etapa se puede sacar provecho a los beneficios de mascarillas usándolas una o más veces a la semana, masajes faciales con aceites o rodillos, etc.

  • Los 40´s o mas

En estas edades es normal experimentar una piel más seca, porque la producción de sebo disminuye considerablemente.

Se empieza a sentir la necesidad de incorporar hidratantes más “pesados” o emolientes, aceites faciales para sellar hidratación, mascarillas hidratantes y sueros enriquecidos con ingredientes activos.

Si está a nuestro alcance, podemos disfrutar de tratamientos más especializados y suministrados por profesionales como radiofrecuencia, mesoterapia, micro agujas, Botox, etc.

Conclusión: Nuestra edad y nuestro estilo de vida puede decirnos mucho sobre la condición actual de nuestra piel, lo importante para cuidarla apropiadamente es entender cuál es su necesidad específica y consultar con un dermatólogo para implementar la rutina que corresponda.

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